Muchas investigaciones científicas han demostrado que el Chikung es un gran aliado para prevenir y combatir enfermedades.
Es un complemento de la Medicina Tradicional China que combina automasajes, prácticas estáticas, sentados, en movimiento, con sonidos terapéuticos… y lo mejor es que se adapta a cualquier edad y condición física.
Opera sobre los diferentes meridianos, esos canales energéticos que punciona la acupuntura.
Beneficia el sistema respiratorio, cardiovascular, nervioso, inmune, digestivo, endocrino…
He tenido la suerte de experimentar y compartir el Chikung en un Centro de Salud con pacientes que sufren de fibromialgia, fatiga crónica, artrosis…
Se sienten en una cárcel, si estoy en reposo tengo dolor, si me muevo también…quiero y no puedo!!
Hay personas que esperan que le solucionen el problema y no ponen de su parte, aunque por suerte es una minoría. Otras que realmente son de admirar, tienen una gran fuerza de voluntad . Aún así, la medicina occidental en la mayoría de los casos cuando se enfrenta a un cuadro de dolor y fatiga crónica pues toman precauciones con antidepresivos.
No sé qué ocurre, cada vez hay más personas con este tipo de patologías, con la energía en reserva, buscando sentirse mejor, pero el sistema, los protocolos utilizados, no son nada efectivos.
El sistema está viciado y el paisaje es desolador.

Después de practicar Chikung durante 3 meses se ha mejorado la situación. Los beneficios a nivel sanitario se traducen en la reducción del consumo de analgésicos, reducción de niveles de ansiedad, manejo efectivo de cuadros de insomnio y fatiga, disminución de la rigidez muscular, mayor capacidad para relajarse…resumiendo, reducción de la frecuentación en los servicios sanitarios.
¿Creéis que algún día podremos expandir y dar oportunidad a que las terapias alternativas formen parte de la seguridad social?
Yo espero que así sea, por el bien de todos.
Siento desahogarme con vosotros, pero sois los que mejor me podéis entender.

Gracias a todos!
