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Francisco Armenteros
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« Respuesta #2 : Junio 09, 2011, 06:43:37 » |
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Querida amiga, permíteme que te trate como tal, se perfectamente o me lo imagino con cierta veracidad por lo que estas pasando. Yo soy de los que tampoco han sentido nada en las iniciaciones e incluso en algunas ocasiones en la actualidad dudo de si realmente soy capaz y digno de trabajar con esta maravillosa energía. Desde luego cuando lees algunas experiencias te sientes inútil e impotente, pero te invito a que pienses y reflexiones sobre cómo le va realmente a las personas a las que has dado sesiones o cursos de Reiki. Siempre estoy aprendiendo lecciones, siempre, en todo momento, nuestra educación, cultura, costumbres, etc, nos hacen dudar y nos ocultan la realidad. La vida es fácil y sencilla, pero nos empeñamos en complicarla y tropezar una y otra vez. Y no nos permiten comprender que cuando terminamos una terapia o curso, no es nuestra responsabilidad lo que los que lo han recibido hagan con ello. Nuestra responsabilidad es hacer lo que hagamos con honradez. Sabes una cosa, mereces mi más profundo respeto por ser valiente y honrada en tomar tus decisiones, en no continuar en un camino del que dudas si lo estas recorriendo correctamente. No todo el mundo es capaz de profundizar en sus inquietudes, no dudes que no estás equivocada. Cada uno tenemos un camino y es nuestra responsabilidad el recorrerlo, posiblemente necesites un descanso, no todo el mundo puede recorrerlo a toda pastilla y es bueno también el sentarse a descansar y contemplar el tramo recorrido, en calma, en paz, disfrutar del aire puro al final de una cuesta y abrir tus sentidos a todo cuanto te rodea. En ocasiones nos empeñamos en la espiritualidad y dejamos a un lado lo banal, tan malo es regodearse en una, como en el otro, tenemos que buscar el equilibrio y cuando lo alcances, que lo alcanzaras volverás a tu sendero y seguirás caminando segura, agradecida y orgullosa de haber respetado tus tiempos, tus creencias y tu dignidad que te impedía seguir haciendo algo que creías no estabas haciendo bien. Te repito que por experiencia propia estoy seguro de que saldrás fortalecida de este respiro, como consejo te sugiero que no fuerces, sino simplemente cuando te apetezca, medita y reflexiona sin imponerte una meta concreta, simplemente intenta sentirte en paz y tranquila. Cuando menos te lo esperes te sentirás de nuevo fortalecida, segura y reconfortada, no lo dudes. Hasta entonces te reitero todo mi respeto y apoyo, simplemente cuenta conmigo si te hace falta, con mi afecto y no dudes de que estás haciendo lo mejor para tu crecimiento y evolución, todos los caminos tienen algún bache, pero superado esto todo vuelve a la normalidad. Un sincero abrazo.
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